Hace poco tiempo, una hermana cristiana en la fe de Jesús, alma aislada en edad bíblica, caminó casi siete kilómetros desde su casa en la montaña, para llegar a la estación de tren de su ciudad natal Zverino, Bulgaria, para tomar el tren y llegar a la capital Sofía y asistir a tiempo el culto cristiano en sábado en la sede del campo búlgaro. La hermana Pavlina Ivanova, que nació en 1926 y en octubre de este año cumplirá 95 años, caminó esta distancia durante toda su vida hasta el año pasado, lo que significa levantarse a las 5 de la mañana todos los sábados, para tomar el tren de Zverino a las 6: 51 por la montaña y llegar a Sofía a las 9:05 por la montaña.

Quizás este esfuerzo físico para caminar desde la montaña hasta la estación de tren del pueblo natal contribuyó, junto con la gracia de Dios, a la edad bíblica y la buena salud de la hermana Pavlina Ivanova. Hoy en día, ella está demasiado débil para caminar la misma distancia y para visitar los cultos en sábado en la iglesia, pero es visitada a menudo por un obrero bíblico y un pastor, para ser encorajada en la fe y recibir la Cena del Señor. Hoy, la hermana Pavlina Ivanova tiene tataranietos y tataranietas - la palabra de Dios en Job 42:16 - "... y vió á sus hijos, y á los hijos de sus hijos, hasta la cuarta generación", se ha cumplido para ella también.

La hermana Pavlina Ivanova de Zverino, Bulgaria, frente a su casa;
una foto del archivo personal.

Escrito por Margarito Shekov