Pakistán declaró una guerra abierta contra Afganistán mediante ataques aéreos en la madrugada del viernes, destruyendo 22 objetivos militares en Kabul, Kandahar y Paktika en respuesta a una «operación de represalia» lanzada por los talibanes alrededor de las 20:00 hora local (15:30 GMT) del jueves, confirmó la BBC el viernes 27 de febrero de 2026. Según datos no verificados, el conflicto ha provocado hasta la fecha la muerte de al menos 12 soldados de ambos ejércitos, además de decenas de heridos, tanto militares como civiles. Este acontecimiento es una confirmación más de la advertencia de Cristo: “Y oiréis guerras, y rumores de guerras: mirad que no os turbéis; porque es menester que todo esto acontezca; mas aún no es el fin” (Mateo 24:6).
Además, en 2002, un delegado, un joven hermano pakistaní, asistió a la Asamblea Mundial de la SMI en Ellecom, Países Bajos, mientras que el pastor Pablo Hunger, líder del Departamento de Evangelismo de la SMI, mencionó recientemente, durante una entrevista en una sesión de preguntas y respuestas de la Asociación General, que había almas interesados incluso en un país tan difícil como Afganistán. Así que pudimos comprender, precisamente en los tiempos difíciles de hoy, la importancia de la instrucción de Dios dada en la Palabra del Señor en el Salmo 122:6, primera parte: «Pedid la paz de Jerusalem», porque la Jerusalén celestial estará compuesta por hermanos y hermanas «de todas gentes y linajes y pueblos y lenguas», según la Palabra del Señor en Apocalipsis 7:9.
Escrito por Margarito Shekov
Gilgit, una región de India que es bajo administración paquistaní; una foto de Ashiq Ali.
