Las víctimas mortales del terremoto de magnitud 7,6 que azotó la costa occidental de Japón el lunes 1 de enero de 2024 superaron el centenar y alcanzaron las 110, mientras que más de 200 personas siguen desaparecidas, anunció https://www.aljazeera.com ayer, sábado 6 de 2024, citando el informe de la agencia de noticias Kyodo.
Este terremoto, así como la guerra de Rusia contra Ucrania y la guerra de Hamas contra Israel causando hambruna en la Franja de Gaza, nos provoca a recordar la señal sobre la segunda venida de Cristo predicha en Mateo 24:7 por Dios el Señor mismo: “Porque se levantará nación contra nación, y reino contra reino; y habrá pestilencias, y hambres, y terremotos por los lugares”.
Además, Cristo precisó que “todas estas cosas son principio de dolores” (Mateo 24:8).
A pesar de estos eventos devastadores, nosotros, como cristianos, podemos aplicar por la gracia de Cristo la instrucción de Dios en Hebreos 12:14: “Seguid la paz con todos, y la santidad, sin la cual nadie verá al Señor”, porque los pacificadores “serán llamados hijos de Dios” (Mateo 5:9, última parte).

Residentes entre casas destruidas en la ciudad de Suzu, Japón; una foto de Reuters.
Escrito por Margarito Shekov